Rio Negro: no todo es oro para Weretilneck

Martes 18 de Junio de 2024
Edición Nº 2099


28 04 2023

Post elecciones

Rio Negro: no todo es oro para Weretilneck

Desde el Conversatorio Compol realizaron un informe sobre la realidad política de la provincia. La nacionalización de la elección, la alianza con La Cámpora y el síntoma del voto bronca

Así reza el título del informe 

UNA ELECCIÓN “AGRIETADA” Y CON MAL CLIMA ELECTORAL

A continuación describimos el estudio de parte de Esteban Concia de Conversatorio ComPol 

Mucho se ha dicho ya de los resultados electorales del último domingo. Pero hay algunos elementos que tal vez falten agregar al escenario: uno de ellos es haber abandonado el “provincialismo”. La incorporación de La Cámpora a la escena no fue algo menor, porque se incorporó la grieta a lo que se suponía era un proyecto de defensa de los intereses rionegrinos.
Tampoco nadie supo explicar bien de qué se trataba ese “rionegrismo”, excepto Weretilneck, que termina cargándose todo el costo de la nacionalización. No olvidemos la consigna “Si empieza con W, termina con K”, y los titulares y análisis periodísticos que sumaban precisamente ese factor nacional a la contienda local. De alguna manera, JSRN perdió su razón de ser, que era crecer por fuera de las grietas.  Que no es sólo una consigna, es una tendencia electoral.
El caso Rivero/Milei es una prueba de ello. A nivel nacional la sociedad busca escapar de la grieta, ya que la misma posee una agenda que está fuera de lo que cotidianamente le pasa a la gente. Milei expresa y representa su bronca hacia la política. Eso no significa que todos los electores de Cambiemos están de acuerdo con “cerrar el banco central”, o “dolarizar”, como demuestran las encuestas de sus votantes (un 60% no aprueba esas ideas). ¿Entonces por qué lo siguen? Justamente porque permite expresar su bronca contra un sistema bipartidario que los hace vivir cada vez peor.
En Río Negro, el discurso provincialista y apoyado en “allá, la grieta, acá las soluciones”, era un plus que se perdió al hacer una alianza que la sociedad no entendió y se explicó mal y poco.
También, hay otro detalle, no menor, ligado a lo anterior: al nacionalizar la elección, la figura de Alberto Weretilneck perdió potencia entre un electorado que antes lo diferenciaba de lo nacional. Esto explica que los intendentes que compitieron tuvieran más votos que el propio gobernador, en casi la totalidad de los casos. Pero lo cierto es que fue en los lugares en donde más votos se traccionaron. Por el contrario, en las localidades en donde Alberto Weretilneck “fue solo”, en la mayoría de los municipios ganó por los votos que le proporcionaron las colectoras.
Una foto rápida muestra que la marca AW sacó en toda la provincia (sólo lista JSRN) 81.797 contra 76.963 de Tortoriello. ¿En dónde está la diferencia? En las colectoras: UCR le aportó 26.254 votos, y Nos Une 39.363. Eso lo llevó (corte más, corte menos) a 146.242 votos. Las colectoras le aportaron 65.617 votos, casi la mitad (del PJ sólo hubo mil cortes a Weretilneck).
Prácticamente no hubo cortes de boleta en ningún lugar de la provincia (en la elección provincial), pero sí hubo en las elecciones municipales en relación a las de gobernador. Sobre todo en Cipolletti, en donde el candidato local (Buteler) ganó por cinco puntos (el 42% con colectoras incluidas), mientras que Weretilneck perdió por 10 puntos (también con colectoras). En El Bolsón la foto fue similar en cuanto al corte.
En el resto de la provincia, de los 8 circuitos, JSRN perdió en la mitad, excepto: Andino, Atlántico, Valle Inferior, y Línea Sur.
Puntualmente en el circuito andino, hubo una buena elección de Pogliano con el 48.71% (con colectoras 73%), mientras que Weretilneck obtuvo un 47% (y 53% con colectoras). 
En Bariloche, en donde no se puso en juego la intendencia, Weretilneck sacó 11.770 votos sin colectoras (con ellas obtuvo 21.115 votos. Es decir, casi la mitad). Mientras que la sábana y circuito sacaron 11.658 y 11.437. Para contextualizar el resultado, el intendente Gustavo Gennuso  sacó 23 mil votos sin alianzas en su última elección. En Dina Huapi sucedió lo mismo.
Básicamente, lo que rindió mal fue la MARCA Juntos Somos Río Negro, porque en las candidaturas que hubo elección municipal (por lo tanto tracción de los intendentes), el rendimiento fue óptimo: SAO, Viedma, El Bolsón, Cipolletti , Allen, Villa Regina, Huego, Chichinales, Fernández Oro, etc). Fue muy raro que se perdiera en municipios en donde se disputó la intendencia. Esto significa que la sociedad tiende a personalizar su voto al extremo, por un lado, y que deslinda su voto municipal de elección provincial (caso Cipolletti, Roca, El Bolsón).
A esto, debe sumarse el clima general en la provincia, producto de los paros docentes y la policía. Mejor dicho: la sociedad fue a votar con la percepción del mal funcionamiento del Estado. La prueba: hacía varias semanas que las familias tenían a sus hijos en su casa, con todo lo que ello implica para el trabajo y organización familiar. Temas, que atañen directamente a la Gobernadora, Arabela Carreras, pero que la prensa se los trasladaba a Weretilneck, toda vez que le preguntaban por tales conflictos.
Es decir, la lectura respecto la poca concurrencia debe ser leída en ese sentido: bronca. No contra un partido en particular, pero sí contra la política en su conjunto. El desinterés parte de la idea que la política no es una solución sino la razón de los problemas que aquejan a la sociedad. 
Habrá que escuchar el mensaje y trabajar para volver a construir puentes con la sociedad.