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Medios
El mapa global elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism revela una transformación profunda en la forma en que las audiencias acceden a las noticias. En el caso argentino, la gráfica muestra una tendencia clara: el país se ubica en un punto medio-alto de atención hacia los medios tradicionales y un crecimiento sostenido hacia los creadores de contenido en redes sociales. Esto refleja un ecosistema híbrido donde la credibilidad periodística convive con la espontaneidad de los influencers informativos.
Según el estudio, en Argentina aproximadamente un tercio de los usuarios que consumen noticias ya se informan por creadores de contenido.
Esta dualidad expresa un cambio generacional: los jóvenes conectan más con voces individuales, mientras los mayores mantienen su fidelidad a marcas periodísticas consolidadas.
El auge de los creadores digitales no significa un desplazamiento total del periodismo profesional, sino una reconfiguración de la confianza. En plataformas como TikTok, Instagram o YouTube, los usuarios buscan cercanía, tono humano y formatos narrativos ágiles. En ese sentido, los comunicadores argentinos están aprendiendo a operar como “marcas personales” dentro de un entorno dominado por la economía de la atención.
El estudio del Reuters Institute señala que los creadores de noticias —figuras individuales que informan, interpretan o comentan la actualidad— se consolidan como intermediarios de credibilidad. En Argentina, esto se observa en el crecimiento de periodistas que trasladan su audiencia desde la televisión o los portales hacia espacios propios, donde logran mayor interacción y libertad editorial.
La clave, más que en el canal, está en el tipo de vínculo. Mientras los medios tradicionales mantienen una lógica de transmisión unidireccional, los creadores digitales proponen una relación dialógica, donde la audiencia participa, comenta y corrige. Este cambio está redefiniendo las nociones de autoridad y objetividad en el ecosistema informativo local.
6.
Argentina aparece en el gráfico cerca de países donde los medios tradicionales aún retienen fuerza simbólica, pero con un creciente interés en voces alternativas. Esto sugiere un país en transición: el público sigue valorando la institucionalidad periodística, aunque cada vez más busca interpretación, cercanía y formatos breves. En un contexto de polarización mediática, las redes ofrecen un espacio donde se reconfigura la conversación pública.
Desde la perspectiva de los medios digitales, el desafío está en adaptarse sin perder rigor. Integrar el lenguaje de los creadores —más emocional, visual y personal— puede ser la clave para conectar con nuevas generaciones sin diluir la calidad informativa. Argentina, una vez más, se posiciona como laboratorio de cambio en la relación entre ciudadanía, medios y plataformas.

El mapa global elaborado por el Reuters Institute for the Study of Journalism revela una transformación profunda en la forma en que las audiencias acceden a las noticias. En el caso argentino, la gráfica muestra una tendencia clara: el país se ubica en un punto medio-alto de atención hacia los medios tradicionales y un crecimiento sostenido hacia los creadores de contenido en redes sociales. Esto refleja un ecosistema híbrido donde la credibilidad periodística convive con la espontaneidad de los influencers informativos.
Según el estudio, en Argentina aproximadamente un tercio de los usuarios que consumen noticias en redes presta atención a periodistas y medios tradicionales, mientras otro grupo en aumento lo hace hacia creadores independientes. Esta dualidad expresa un cambio generacional: los jóvenes conectan más con voces individuales, mientras los mayores mantienen su fidelidad a marcas periodísticas consolidadas.
El auge de los creadores digitales no significa un desplazamiento total del periodismo profesional, sino una reconfiguración de la confianza. En plataformas como TikTok, Instagram o YouTube, los usuarios buscan cercanía, tono humano y formatos narrativos ágiles. En ese sentido, los comunicadores argentinos están aprendiendo a operar como “marcas personales” dentro de un entorno dominado por la economía de la atención.
El estudio del Reuters Institute señala que los creadores de noticias —figuras individuales que informan, interpretan o comentan la actualidad— se consolidan como intermediarios de credibilidad. En Argentina, esto se observa en el crecimiento de periodistas que trasladan su audiencia desde la televisión o los portales hacia espacios propios, donde logran mayor interacción y libertad editorial.
La clave, más que en el canal, está en el tipo de vínculo. Mientras los medios tradicionales mantienen una lógica de transmisión unidireccional, los creadores digitales proponen una relación dialógica, donde la audiencia participa, comenta y corrige. Este cambio está redefiniendo las nociones de autoridad y objetividad en el ecosistema informativo local.
Argentina aparece en el gráfico cerca de países donde los medios tradicionales aún retienen fuerza simbólica, pero con un creciente interés en voces alternativas. Esto sugiere un país en transición: el público sigue valorando la institucionalidad periodística, aunque cada vez más busca interpretación, cercanía y formatos breves. En un contexto de polarización mediática, las redes ofrecen un espacio donde se reconfigura la conversación pública.
Desde la perspectiva de los medios digitales, el desafío está en adaptarse sin perder rigor. Integrar el lenguaje de los creadores —más emocional, visual y personal— puede ser la clave para conectar con nuevas generaciones sin diluir la calidad informativa. Argentina, una vez más, se posiciona como laboratorio de cambio en la relación entre ciudadanía, medios y plataformas.v
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